FMI: economía mundial crecerá 3.1% en 2026, menos que en 2025
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó hoy su reporte de perspectivas económicas, durante sus reuniones anuales en Bangkok. Subió su pronóstico de crecimiento mundial para 2026 a 3.1% (en julio esperaba 3.0%), pero esa cifra es menor al 3.5% que creció la economía mundial en 2025. Para 2027 espera 3.4%. Sobre inflación, el FMI calcula que los precios subirán en promedio 4.7% en el mundo durante 2026, y 4.1% en 2027. Traducido a la vida diaria: algo que hoy cuesta $100 terminaría costando en promedio unos $105 para el cierre de este año a nivel global (varía mucho de un país a otro). El dato que más llama la atención del reporte: el crecimiento se está concentrando en muy pocos países. Según el FMI, solo 32 países generan el 95% de todo el crecimiento económico mundial este año, cuando en abril eran 54 países los que explicaban esa misma porción. Es decir, el beneficio del crecimiento se está repartiendo de forma cada vez más desigual: un grupo reducido de economías, impulsadas en buena parte por la inversión en inteligencia artificial, está jalando el promedio global hacia arriba mientras muchas otras se quedan atrás. Por región, estos son los números que dio el FMI para 2026: • Estados Unidos: 2.3% (igual en 2027) • China: 4.5% (bajó desde 5% en 2025) • India: 7% (bajó desde 7.7%, pero sigue siendo la economía grande que más crece) • Eurozona: apenas 1.1% (sube a 1.2% en 2027) — sigue siendo la región rezagada • Economías avanzadas en conjunto: 2.1% • Economías emergentes y en desarrollo: 3.7% (bajaron desde 4.5%) El FMI también reveló un supuesto clave detrás de sus números: asume que el petróleo sube casi 41% en 2026, a un promedio de $96 por barril, y que los envíos de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz —afectados por los ataques recientes en la región— se normalizan para marzo de 2027. Si eso no ocurre y el petróleo sigue más caro o el tránsito por Ormuz sigue interrumpido, el crecimiento real podría terminar por debajo de lo que proyecta hoy el organismo. ¿Quién lo siente primero? Los países que dependen de exportar petróleo si el supuesto sobre Ormuz no se cumple; las empresas de manufactura y tecnología ligadas a la inteligencia artificial, donde se está concentrando el crecimiento; y los gobiernos y bancos centrales, que usan este tipo de proyecciones para decidir tasas de interés y presupuestos. Para el público en general, el mensaje central es que la economía mundial sigue creciendo, pero cada vez menos países —y sobre todo menos personas dentro de cada país— sienten ese crecimiento en el bolsillo.